Metodología



La tarea del docente es trabajar en equipo con sus colegas y considerar las motivaciones del alumnado, para plantear proyectos y tareas que propicien el desarrollo de las Inteligencias Múltiples. Pensemos que en muchas ocasiones los centros pueden representar un espacio muy aburrido para los estudiantes de Educación Secundaria y, desde esta perspectiva, se pretende conectar con los intereses del alumnado, fomentar su atención, desarrollar su memoria, razonamiento, iniciativa, creatividad e imaginación, y sus habilidades sociales, teniendo la oportunidad de integrar el saber.


En el aula es importante organizar las actividades a través de proyectos con el objeto de desarrollar las Inteligencias Múltiples. En este sentido, este curso intentaremos trabajar con proyectos con el alumnado, planteando diversidad de actividades. Sirva como ejemplo la realización de un diario sobre sus estados emocionales y anímicos, informes, encuestas, planteamiento de estrategias de lluvia de ideas para realizar las diversas tareas, utilización de maquillajes, representaciones dramáticas y musicales,  organización de desfiles, lectura de textos, visitas a web,  visionado de películas dramatizando y recreando escenas, debates, análisis de  contextos históricos culturales, escuchar y cantar canciones, bailar y crear coreografías, cálculos y análisis de datos sobre temas de interés, realización de gráficas y análisis estadísticos, lectura de poemas, narrar, inventar, trabajar en equipo, disfrutar, contar historias, percibir, expresar y valorar emociones, y comprender todo un mundo emocional alrededor de los proyectos planteados. Se trata de organizar todo un mundo de enseñanza y aprendizaje donde el saber y el conocimiento se presenta y adquiere de un modo integrado, motivador y emocionante.


Así, comprendemos que la inteligencia, desde este enfoque, queda conceptualizada como la capacidad de resolver situaciones problemáticas, desafiantes, de crear productos valiosos, de procesar intensivamente la información y aprender con un conocimiento funcional y creativo. El alumnado, desde su mundo cotidiano, puede interactuar con los objetos intelectuales y sociales, activando todas las inteligencias. En este contexto la inteligencia emocional constituye un pilar básico de todo el desarrollo de nuestros proyectos, sobre todo como facilitadora del pensamiento creativo y el comportamiento motivado. Además, los efectos y repercusiones de este aprendizaje son múltiples: potenciar el autoconcepto y la autoestima, trabajar con unas expectativas y atribuciones positivas y ajustadas, el desarrollo de habilidades sociales, de cooperación y liderazgo, y lo más importante, trabajar con la motivación del alumnado.


Ver un video de las diferentes inteligencias: